«La marcha del 26», la columna de Gerardo Mosqueda. 19 de febrero de 2023

«La marcha del 26», la columna de Gerardo Mosqueda. 19 de febrero de 2023

febrero 19, 2023 Desactivado Por Redacción

Si tiene usted previsto organizar un domingo familiar el próximo 26 de febrero no olvide hacer las
compras más temprano para que le dé tiempo de estar presente en cualquiera de las más de 70 plazas
públicas del país donde los mexicanos saldremos a expresar que MiVotoNoSeToca.

En medio de las prisas que el inquilino del palacio tiene por posicionar al que se pueda… de sus
corcholatas, hace cosas que sólo la burbuja del palacio parece entender, es decir, acuerda un evento, sin
contexto, para condecorar al dictador de Cuba, con la esperanza de que la izquierda mexicana, regrese a
la estrategia del MORENA pese a que también son afectados por los caprichos del autócrata.

También la izquierda mexicana expresa sus preocupaciones y desacuerdos con el autócrata y eso me
hace suponer que las diferencias con el presidente López crecen y se manifiestan en los movimientos
internos que las tribus del MORENA instrumentan en torno a los procesos electorales por venir.

No les gustó a los de izquierda (la que se autodefine democrática e institucional) porque afirman que no
existen las “dictaduras aceptables” y afirmo que no son aceptables las dictaduras de ningún signo, en
ningún momento de la vida de un país. en la Cuba de hoy hay más de 1000 presos políticos, entre ellos
jóvenes que se han manifestado en fechas recientes buscando democracia para su nación.

Pero en el amasijo de ideas del presidente de México se puede someter a cualquiera que pretenda una
posición de poder siempre que se subordine a los caprichos del autócrata; en contraprestación les
recompensa con posiciones de poder, contratos, privilegios y posiciones que los han llevado a las
prácticas de corrupción del mayor cinismo y desfachatez posible.

La izquierda añorante del poder en México, que en este sexenio se tomó en serio que ésta es su gran
oportunidad y han desarrollado toda una agenda paralela a la del propio presidente. Hoy está
confrontada entre los nostálgicos de la ideología y los pragmáticos y urgidos de poder teniendo como
resultado la pérdida de identidad y estar cada vez más lejos de la posibilidad de poder que en este
sexenio se ha revuelto con todos los actos de corrupción que el tiempo les permite con la desgracia (una
más, pero la peor) de usar a los pobres del país como carnada para justificar su presencia en los círculos
del poder político.

“Primero los pobres” es una frase que cada día comunica el vacío de valores del autócrata que tuvo la
oportunidad de servir a la nación y solo fue un discurso con mentiras que hoy los mexicanos le están
cobrando con cada vez menos aceptación, baja calificación de su gobierno y perdiendo popularidad en
las encuestas que tanto le preocupan.

Tal vez esa izquierda que le entró a la dinámica de corrupción que liderea el presidente López quede
fuera de contexto generacional y sin seguidores jóvenes, igual que muchos otros movimientos del mismo
perfil están viendo cómo se les escurre entre los dedos toda posibilidad de mantenerse en el poder por
un sexenio más.

El experimento del presidente para combinar empatías de izquierda con militarismo ambicioso de poder
no llega a contar con suficientes argumentos para salir bien librado de su apego autócrata del poder por
el poder y en las facturas quedarán pendientes los relevos generacionales que la izquierda pudo haber
imaginado.

No solo en nuestro país está sucediendo este fenómeno, también en países de Europa y Sudamérica, en
poco tiempo veremos que el surgimiento de nuevos liderazgos despejados de los atavismos ideológicos y
con una fresca visión de participación desde la sociedad, sin afanes de dominación y control desde el
poder, con mejores referentes filosóficos y sobre todo partiendo de respetar la dignidad de las personas.

Estamos en el umbral de un modelo civilizador que entierre en definitiva los cacicazgos fincados en
mentiras y más mentiras que solo han retrasado el desarrollo para un país, el nuestro, que cada día
cuenta más pobres en su población y más atraso en su calidad de vida y oportunidades de una mejor
sociedad.

Es la participación social el nuevo ámbito de generación de liderazgos políticos que lamentablemente los
partidos no han logrado formar para que nuevas generaciones asuman que el poder es para servir y que
lo que dignifica la acción política no en la obediencia ciega y convenenciera en las estructuras partidistas,
que mucho daño ha hecho por generaciones en el país.

Participar desde la sociedad no es un modo retraído de expresar un punto de vista, es el modo valiente
de hacer valer una visión que dignifica la acción política y genera la autoridad moral, conocedora de la
realidad y generadora de alternativas de solución a los problemas que han dejado los políticos corruptos
en el país.

Ir a la marcha, parece una acción ocasional y sencilla, también es el modo de sumar voluntades y
construir una fortaleza que no permita un nuevo engaño de las tribus que ha hecho de la política un modo
más cínico de corrupción sin importar el daño criminal que han producido en la sociedad.

Con especial respeto me permito un atento recordatorio: 26 de febrero MiVotoNoSeToca.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.
José Gerardo Mosqueda Martínez,
Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato