“Pobres y aspiracionistas”, la columna de Gerardo Mosqueda. 22 de enero de 2022

“Pobres y aspiracionistas”, la columna de Gerardo Mosqueda. 22 de enero de 2022

22 enero, 2023 Desactivado Por Opinión Bajío

Más pobres es lo que le hace falta al proyecto de la cuarta transformación para asegurar que pueden
recuperar los votos que han perdido en los cuatro años de desastre que hemos vivido en el país; en
realidad son más de cuatro años… aunque anima más contar los meses que le faltan a la actual
presidencia, es más fácil digerir la pesadilla del daño que se le hace al país con un presidente
autócrata y unos fanáticos tras de él que siguen sin encontrar las prioridades aún para sus planes
que empiezan y terminan con la pelea por las posiciones de poder.

Todos los mexicanos medianamente interesados en los acontecimientos que marcan la vida
cotidiana del país vivimos las expectativas de una cumbre de presidentes de América del Norte y no
tuvimos que enterarnos en las prédicas de las mañanas pero es muy importante comentarte que
desde que existe el tratado de libre comercio de América del Norte se convino la idea de un
encuentro de los presidentes de los tres países cada cuatro años, sus respectivos ministros de
temas económicos y desde luego se agregan los responsables de los temas que por iniciativa de los
equipos de trabajo de los tres países acuerden que se trataran en la “cumbre”.

En cuanto se anunció la realización del encuentro se despliega una gran cantidad expertos en temas
tan variados como importantes para los tres países, especialmente relativas a los temas que se
derivan de los acuerdos trilaterales y “suben” los temas a las agendas presidenciales conforme se
aprueba por su respectivo titular del gobierno, dicho de manera muy breve: se definen las prioridades
de cada presidente, independientemente de los demás asuntos de las agendas que se encuentran
para ser tratados en las respectivas comitivas.

El presidente de Estados Unidos tenía un interés particular en las definiciones de los temas
migratorios y antepuso una visita al paso Texas para desde ahí decirle a su país que seguirá
operando el control migratorio, que seguirá invirtiendo en restringir el ingreso a su país y que tiene
acordado con el gobierno de México y será nuestro país el responsable de recibir a los deportados,
sin importar el país de procedencia.

Es una pena que el presidente de México, no tiene temas prioritarios en materia de migración, no tuvo interés en definir una posición respecto a un tema de vital importancia para nuestro país, solamente asumió y aprovechó para hablar ( una vez más ) del fallido programa “sembrando vidas” y hasta cree que el programa está contribuyendo a que los ciudadanos centroamericanos y mexicanos permanezcan en sus respectivos países ( es patético encontrar un presidente que cree que para todo tema de la vida cotidiana del país hay que pasar por repasar sus programas de gasto social…)

Los dos presidentes invitados tuvieron que soportar el soliloquio del presidente mexicano que se
consumió el tiempo de la rueda de prensa conjunta en un discurso de 29 minutos sin contenido
sustantivo, sin prioridades, sin importar que solo es el anfitrión.

El primer ministro de Canadá tenía en su agenda reunirse con inversionistas mexicanos para
proponerles mejores condiciones fiscales y financieras en abono a que incrementen sus inversiones
en su país, los buscó para hablar de inversiones, para convenir oportunidades de empleo a
profesionistas , personas con formación técnica, claramente dicho para mejorar las condiciones
económicas de los sectores de clase media que a su vez puedan generar oportunidades para toda la
población.

El segmento social prioritario de Estados Unidos y Canadá están en la clase media mexicana, es el segmento estratégico para un proyecto de integración económica y de oportunidades de nuevas empresas, de nuevos proyectos innovadores; para el presidente de México esa prioridad no existe porque para él lo ideal es mantener, incluso, incrementar el volumen de pobres en el país, los requiere para sus planes de mantenerse en el poder, para que la compra de voluntades que proviene del condicionamiento de la recepción de esos recursos los ponga disponibles para cuando se necesite de su votación en los procesos electorales.. dicho por el propio presidente López.

A los presidentes invitados les pareció normal tener una intensa agenda de asuntos económicos para proponer al gobierno mexicano mecanismos de integración de América del Norte en la medida que se dé la zona de mayor fortaleza económica en el mundo y superar la confrontación y presión de los capitales de Asia mientras que el presidente de México está en la idea de ser el líder de la integración de los países de Latinoamérica en un discurso trasnochado del sueño Bolivariano.

Para hablar de oportunidades en la fabricación de chips, autos eléctricos, Energía, es decir, los temas que hacen posible la integración económica para eso vinieron las comitivas de los otros dos países, para hablar de sus programas sociales y sus obras de capricho. para eso tomó el micrófono el presidente López y lo demás está en las anécdotas de la cumbre, López estaba satisfecho con ver aterrizar el avión presidencial de Estados Unidos en el aeropuerto Felipe ángeles (aunque lo tuvieron que mover de inmediato y ubicarlo en el aeropuerto de la Ciudad de México, es decir, le pidieron que aterrizara ahí y así fue. Lo mismo con el avión del presidente de Canadá… son los caprichos del presidente mexicano… qué le vamos a hacer).

Se terminó la cumbre y tengo la impresión de que el presidente de México sigue sin entender que se
perdió de la coyuntura histórica de ser un gestor del desarrollo económico de país; no le alcanzó la capacidad para dimensionar que la próxima cumbre ya no le toca a él.

Menos mal que había acuerdos paralelos y otros espacios de la cumbre donde se atendieron los
demás temas de la agenda. Se habló de la integración de América del Norte a pesar del presidente
mexicano que habló de la integración de América Latina y tampoco los presidentes de las naciones
latinoamericanas estaban enterados.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.
José Gerardo Mosqueda Martínez,
Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato