“Salud, educación… sin dinero” el análisis de Gerardo Mosqueda. 13 de marzo de 2022

“Salud, educación… sin dinero” el análisis de Gerardo Mosqueda. 13 de marzo de 2022

13 marzo, 2022 Desactivado Por Opinión Bajío

“..Es de que _no hay dinero”#

¿Será la única explicación que sabe dar el presidente de México? Cada vez que surge la pregunta sobre la aplicación de los recursos que aportan en sus impuestos todos los mexicanos que los pagan y que empiezan una lista de prioridades.

Estará de acuerdo con su servidor, estimado lector, que el país tiene prioridades, como todos los países del mundo, en algunos coinciden las prioridades, no obstante que las realidades sean dramáticamente diferentes pero queda claro que son coincidencias que tiene que ver con los enfoques de los diagnósticos y en general con las visiones de quienes tienen la responsabilidad de la conducción de una nación.

Los temas son: la salud, la educación, la alimentación, la oportunidad de un trabajo productivo… lo más básico de entre las necesidades urgentes que tenemos los mexicanos.

Después de más de tres años de gobierno federal, la transformación prometida ha quedado en un discurso, para variar, la relación de mexicanos en pobreza sigue creciendo, en materia de salud cada día hay menos mexicanos que cuenten con derecho a servicios de salud, siguen sin resolver el abasto de medicamentos y el nuevo sistema de salud no logra arrancar y cada día estamos más lejos de sistemas como el de Dinamarca (recuerde estimado lector que fue lo que ofreció el presidente a partir de enero del año pasado…) por si nos hiciera falta, el sistema educativo desarticulado por la pandemia y especialmente por la indolencia de las autoridades, tendrá que pasar una prueba más al momento de volver a la regularidad presencial: el cierre de las escuelas de horario ampliado, es decir, el esfuerzo, ya no tan modesto, de ampliar los horarios para que los niños tuvieran un alimento y más asignaturas en su formación llega a su final sin más explicación que ya no hay recursos para sostener ese sistema.

Vamos a ver: las escuelas de tiempo completo son en realidad un horario ampliado que demanda un mínimo de costo fijo y mejorar los sueldos de los maestros que tiene que trabajar unas horas más, pero que ya se venía pagando desde sexenios anteriores pero que generan un gran beneficio tanto para el niño que está en ese formato como para los padres, los maestros, directores, personal de intendencia que al trabajar tres horas más, naturalmente ven incremento en sus ingresos.ero la secretaria de Educación declara que se termina con el programa de las escuelas de “tiempo completo” porque ya no hay dinero para pagarlas y como suele decirlo el presidente de México…es de que no hay recursos.

El gobierno de la cuarta transformación miente cada vez que afirma en su slogan: primero los pobres.

La realidad es que sigue creciendo el número de pobres en nuestro país y sin tener intención de insistir; los servicios de salud para los mexicanos son cada día más deficientes, sin personal suficiente, sin equipo adecuado, sin medicinas en los cuadros básicos del sector salud, sin vacunas.

Cuando la tendencia en materia de educación debiera de ser en dirección a mejorar los servicios de los planteles, facilitar la conectividad, mejorar los contenidos de las asignaturas, contar con materiales didácticos en los planteles… deciden cerrarlos y terminar de un vez con esos modelos y pese a que varios estados decidieron asumir los costos de esos proyectos educativos, la federación dice que no tiene dinero para esos programas.

La realidad de los servicios que proporciona el estado es lamentable, cada día hay menos interés por mejorar las condiciones del país, las prioridades de la tribu que le tripula la agenda al presidente es que las condiciones de vida de los mexicanos tienda al deterioro y al desgaste para tener manera de acusar a los aspiracionistas y las clases medias que quieren que a todos los mexicanos les vaya mejor…

Mientras nos sigamos comparando con las realidades del pasado parecerá que estamos mejor… cada vez menos; ya nuestra economía está peor que la que teníamos en 2018 y la tendencia no es a que mejore, el crecimiento de la economía será del 2.5% en el mejor de los casos.

La transformación prometida no llegará, las prioridades de este gobierno han sido mentiras y los alcances de los grupos que hoy dirigen las políticas públicas están muy lejos de tener la capacidad de revertir las tendencias de deterioro del país.

Sin contar que el entorno internacional puede acabar de complicar nuestra realidad, mientras tenemos a un presidente ambiguo en materia de política internacional, cuando el mundo está en la antesala de una guerra que ya involucra de diversas maneras a todas las naciones.

Autócrata, aprendiz de dictador, “pacifista”. Ignorante.

La educación en nuestro país es una prioridad y lo será por muchos años, aunque para el actual gobierno no haya manera de explicarle y que entienda eso.

La transformación que requiere el país debe referenciarse con los retos de las nuevas sociedades, de las nuevas generaciones, de los nuevos aprendizajes.

José Gerardo Mosqueda Martínez,

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato