“En medio de la crisis, primera parte”, columna de Gerardo Mosqueda

“En medio de la crisis, primera parte”, columna de Gerardo Mosqueda

1 febrero, 2022 Desactivado Por Opinión Bajío

En medio de la crisis, dos referentes para un país. (Primera parte)

.. Y la oposición partidista enredado en la madeja y creyendo que teje la alternativa que los mexicanos esperan…

También los proyectos faraónicos del presidente empiezan a ser parte de la crisis de gobierno que todos los mexicanos padecemos y aunque parece que tardará muchos meses en permear en la opinión de los mexicanos, el tiempo empieza a ser el enemigo número uno del presidente y sus operadores.

Lo que parece imposible es que obras, como el tren maya, lleguen a concluirse en este sexenio; el desmantelamiento del sistema de salud ya se encuentra en un caos que parece irreversible, con el altísimo costo por las vidas que todos los días se pierden porque no hay medicamentos, no hay materiales quirúrgicos, no hay nuevas contrataciones de personal de salud y ya nadie cree en los discursos mañaneros para explicar la indolencia e incompetencia del actual gobierno… cada día es más difícil creer que el ejército regresará a los cuarteles pero todos los días crecen los indicadores de inseguridad en el país, ya es la única institución que ve el presidente para hacer viable la lista de absurdos y barbaridades que se le ocurren para, al menos, imaginar que habrá algún resultado una vez que termine el sexenio.. Aunque sea… cumplir con los ejercicios presupuestales…

El México que esperamos los que estamos en los segmentos de población que hemos tenido la oportunidad de ir a la universidad, de generar una opción productiva, de operar alguna máquina sofisticada para mejorar la producción de una empresa, de los mexicanos que vienen de la cultura del esfuerzo y tienen referentes exitosos en muchas partes del mundo con los que mantiene comunicación, iniciativas comunes, desarrollo productivo concertado, investigación e innovación para mejorar la calidad de vida de todos, los que creemos en México a pesar de sus gobernantes estamos ante la confrontación de dos visiones:

  1. La de los mexicanos que piensan en que cada día tiene su propio afán y se levantan temprano para salir a buscar el sustento de su familia en un mundo productivo golpeado por el propio gobierno, de quien no ha recibido más que críticas de un presidente que no comprende la cultura del esfuerzo porque nunca ha estado en el escenario de presiones por concluir el trabajo, por entregar el producto en tiempo y forma, por ejercer su profesión con atingencia, ética, esfuerzo por mejorar, deseo de servir.
  2. La que propone el actual gobierno autócrata: que dependas de lo que el gobierno te proporcione, la que quiere regresar al pasado paternalista, el gobierno como eje de la actividad económica, que promueve la polarización y fomenta todos los días los rencores sociales, que desmantela la autonomía de gobierno para que todo dependa del estado de ánimo del que gobierna.

Mientras que los mexicanos que eligieron seguir en la lucha partidista y ante la inevitable ruta de ganar en procesos democráticos el derecho a dirigir a la sociedad, siguen en las confrontaciones internas a sus partidos o a sus alianzas y decepcionando al resto de los mexicanos… como si no estuvieran interesados en comprender que la fuerza de sus ideas opositoras están en las estructuras de la sociedad.

¿Les costará mucho trabajo comprender a gobernantes y opositores que la lucha política es una contienda de ideas para asumir un esfuerzo común que le dé esperanza a la sociedad mexicana?

Desgraciadamente les cuesta mucho trabajo entender lo que está concebido para servir a la sociedad, las motivaciones principales están en la lucha por el poder y por esa razón cambian de partido sin importar si existe un modelo programático, un ecosistema o simplemente una lista de ideas medianamente relacionadas con una visión de nación, de estado, de municipio al cual servir.

La locura por el poder los está llevando a extremos ridículas como “prevenirse con un testamento político”… involucionamos siglos, ignorando que somos un país con leyes y está previsto que es lo que debe suceder ante la ausencia definitiva de un gobernante… reaparece la soberbia y la ignorancia.

En estas dos visiones espero que prevalezca:

El respeto a los derechos humanos y la conciencia de igualdad ante la ley, el fomento a la inclusión y el respeto a la diversidad.

  • Y no la realidad que hoy vivimos con los más altos índices de crímenes dolosos que haya tenido el país, jueces corruptos, un presidente que se ufana de dejar hacer a los delincuentes (aunque ya dijo que les va a dar la queja a sus mamás…)

Respeto por la libertad de expresión, como la más elemental fórmula de convivencia entre todos los ciudadanos.

  • Y no el fomento perverso de la polarización entre los mexicanos, desprestigiando a todos los medios de comunicación y a los ciudadanos que no se someten a los lineamientos del gobierno o a los sobornos.

* Mantener con vigor un sistema político democrático, de derechos, de instituciones autónomas de donde provengan las fortalezas del estado mexicano al respetar la autonomía de los poderes de la unión.

  • Y no un poder ejecutivo que somete a los otros poderes, que instruye las conductas de sus pares en el poder, que no respeta los límites constitucionales y descalifica la vida institucional de la nación.

* Con educación de calidad, evaluada para ser mejorada, con opciones de desarrollo humano para ser un mejor país.

  • Y no un proceso educativo en manos de operadores políticos que se auto definen como trabajadores de la educación, sin el menor propósito de mejorar los índices de rendimiento educativo mientras generaciones de alumnos pierden su tiempo en el aprendizaje desarticulado, conociendo de realidades que polarizan la convivencia de la sociedad pero sin adquirir conocimientos y habilidades para enfrentar las exigencias de desarrollo sostenible.

* Con sistemas públicos, privados y sociales de salud, pensiones y vivienda eficientes, de ellos depende la vida de muchos mexicanos, su futuro en la tercera edad, la seguridad un lugar donde vivir.

  • Y no con un sistema de salud que, si ya era deficiente, con el actual gobierno ha quedado desmantelado, desabastecido, ineficiente, con grandes riesgos de salud para el propio personal que arriesga su vida dando un servicio sin lo más elemental de instrumental y medicamentos, simplemente porque al actual gobierno le quedo grande la responsabilidad de la salud de los mexicanos.

* Con gobiernos que sea fuertes en la promoción de la libertad de emprender, de invertir, de competir, de intercambiar bienes y servicios dentro de un marco ético y legal.

  • Y no gobiernos improductivos que además, quieren ser el centro de la actividad económica, con una actitud contra la iniciativa privada, incompetente para dar respuesta a las nuevas generaciones de mexicanos que buscan sus propios medios de desarrollo.

(Continuará)

José Gerardo Mosqueda Martínez

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato