Reprueba UNPF decisión de la SCJN sobre el aborto, por criterios “torcidos”

Reprueba UNPF decisión de la SCJN sobre el aborto, por criterios “torcidos”

9 septiembre, 2021 Desactivado Por Opinión Bajío

CDMX (Opinión Bajío).- La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) lamentó la decisión de la Superma corte de Justicia de la Nación, al considerar que sus resoluciones recientes sobre el tema del aborto, son un atentado contra el derecho a la vida.

En un comunicado de prensa, que se publica íntegro y que es firmado por Luis Arturo Solís Bravo, Vicepresidente Nacional, se cuestiona la labor de la corte, al mencionar que los criterios usados por los magistrados fueron “torcidos”.

La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), lamenta la decisión de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación (SJCN) en la configuración legislativa del Estado de Coahuila que respeta el
derecho a la vida y penaliza el aborto, y que la SCJN el pasado lunes 7 de septiembre por mayoría
de votación de los ministros, determinó la inconstitucionalidad de los artículos 196 y 224,
fracción II del Código Penal de dicho estado, extendiendo la invalidez a porciones de los artículos
198 y 199 del mismo ordenamiento, para que no se reciba pena corporal por el atentado a un ser
humano en el vientre materno.


El objeto de la SCJN debe ser velar por los derechos de las personas, de acuerdo al orden
constitucional y respetando siempre los Derechos Humanos definidos en los tratados
internacionales que ha firmado nuestro país y partiendo de la Declaración Universal, en la que se
estipula como el primer derecho de todos los derechos a la vida de todo ser humano.

Aunque lo sucedido el pasado lunes no representa que en automático se despenalice el aborto
en todo México, sino la invalidación de algunos artículos del código penal de Coahuila, los padres
de familia estamos preocupados por los criterios utilizados por algunos ministros y votados por la
mayoría de ellos, no solo porque sientan precedentes en la configuración de las leyes, sino por lo
torcido de dichos criterios de quienes se presume deberían ser los expertos en leyes.

Los ministros están contradiciendo lo que enseñamos a nuestros hijos en la casa y en la escuela,
cuando les enseñamos a nuestros hijos ciencia: Que los gametos son las células germinales
masculinas (espermatozoides) y femeninas (óvulo) y que a la fusión de los gametos, masculino
con femenino, se le llama concepción o fecundación, y que el embrión es el nuevo individuo que
se forma a causa de la concepción, el cual tiene varias fases de maduración: cigoto, blástula,
embrión, feto.

Por ello, no es correcto el término pre-embrión, el cual no tiene fundamento
biológico ni filosófico, sino más bien motivos ideológicos que intentan reducir el valor de la
dignidad del nuevo ser humano.

En sentido estricto lo que precede al embrión son los gametos; lo que sigue es el niño nacido.

Así fue que en la convención de la ONU sobre los derechos del niño (1989) se menciona
acertadamente que el niño tiene tres etapas: 1ª Embrión: Desde la concepción a la semana 8. 2ª
Embrión/feto: De la 8ª semana al nacimiento. 3ª Niño: de los cero en adelante.


La ley juega un papel educativo para las futuras generaciones, y tiene la didáctica de pensar que
lo que está permitido por la ley es bueno y lo que no es malo, sin embargo, nos encontramos con
la tragedia de que las interpretaciones de algunos de los ministros de la SCJN, ahora son sesgadas
y se contraponen a la ciencia, al respeto de la vida del ser humano en cualquiera de sus etapas, y
a intentar llamar derecho al delito del aborto, el estatuto jurídico del concebido no nacido es un
tema complejo con aristas antropológicas, científicas, filosóficas y éticas que no es posible
reducir a una resolución en un asunto judicial.


Sin embargo, apoyamos el estar conscientes de que la cárcel no es una solución a la problemática
de la mujer que aborta y más bien puede ocasionar su revictimización.


Hacemos un llamado primeramente a los padres de familia a educar a sus hijos conforme a la
ciencia y a sus principios y valores inculcándolos desde niños a que respeten a toda persona, en
especial a los más vulnerables como el no nacido, y segundo, a los ministros de la SCJN a no
contravenir el derecho natural, a no vulnerar el primer don y derecho que es el de la vida desde
la fecundación, sino más bien buscar la salvaguarda de ambos.


Finalmente, que en las próximas consideraciones que pondrán sobre la mesa, como el caso del
Congreso de Sinaloa y el de Objeción de conciencia al personal médico, que se votarán
posiblemente en las próximas semanas, no se dejen llevar por presiones de sesgos ideológicos,
sino que se apeguen a derecho y que además respeten la Constitución, los tratados
internacionales y las configuraciones legislativas de los propios estados, que han definido la
protección a la vida como un derecho.