Prospectiva, la columna de Gerardo Mosqueda. 06 de enero de 2020

6 enero, 2020 Desactivado Por Redacción

06 de enero de 2020

Volver, volver.

Me gustaría referirme a la mexicana canción… pero no será en esta ocasión. Las conjeturas con los cambios en el gabinete presidencial pudieron ser una esperanza de que las estrategias del presidente cambiarían para este año… después de un cierre de ejercicio político con resultados en ceros o de plano cifras negativas en todos los conceptos. Pero tampoco estuvo en la agenda presidencial revisar las estrategias de vinculación y acuerdos con los otros poderes en el país, sigue sin darse cuenta qué hay diputados que no son de su partido político, qué hay algunos magistrados que no piensan como él quisiera y qué hay senadores que si tienen autonomía en sus decisiones, pocos, pero los hay.

Al presidente le parece mejor idea que los poderes se uniformen en los criterios, se sometan en las políticas públicas y no piensen de manera autónoma porque no le gusta que se difiera de su manera de pensar y mucho menos que se le contradiga. Solo que ya se agotó el “estribillo” de los otros datos, también quedó para el anecdotario su discurso del combate a la corrupción (defender al director de la CFE ha sido la última oportunidad perdida para demostrar que su combate a la corrupción era en serio.) es decir, una conducta de un gobernante que aparenta audacia en medio de su mediocridad, que habla “magistralmente” de su muy limitado conocimiento de los temas y que convence cada vez menos a la sociedad mexicana.

Pero si ya no esperamos que se tengan mejores ideas en la persona del presidente, los estrategas del gobierno, podrían trabajar en paralelo, como lo viene haciendo desde que el ahora presidente inició su tercera campaña presidencial… para los de izquierda, como los que coordina “el fisgón” podrían replantear la velocidad de su estrategia y darse cuenta que el presidente no tuvo los conocimientos, la visión, el liderazgo para ser la punta de la acción de la nueva izquierda latinoamericana. Se les ve que les desespera el presidente y trabajan con muchos recursos en formar nuevos liderazgos… pero llegarán tarde a las oportunidades; las líneas de operación de masas, a partir de la compra de voluntades con los recursos de gasto social no les está dando los liderazgos locales para coordinar acciones y operaciones políticas desde lo local… tendrán que cambiar de estrategia. Eso toma tiempo y para las elecciones intermedias ya no les alcanza…

Siempre fue una pésima idea maltratar a la comunidad científica y académica del país. La austeridad se entendió con mediocridad y lo que están logrando es que una reacción inteligente del gremio que busca asociar sus proyectos de investigación con la iniciativa privada y con centros de investigación de otros países, Estados Unidos, principalmente, pero con la lamentable consecuencia de retraso en las agendas de investigación científica en el país. Por lo pronto tenemos burócratas de ciencia y tecnología que no entendieron su función y que están aplazando resultados en los proyectos, con el riesgo de que muchos de ellos pierdan vigencia o sean superados por científicos que no tienen que lidiar con políticas públicas irracionales como las de nuestro país. Mientras tanto nuestros gobernantes suplen la falta de conocimientos con arrogancia y se mantienen en estrategias de infraestructura que llegará tarde a la evolución y demandas de un país de jóvenes que siguen sin ver alternativas claras para su desempeño y para sus aspiraciones económicas. (El presidente sigue ofreciendo dinero a los jóvenes que no estudian, ni trabajan pero nada ofrece a los que se esfuerzan y buscan generar empresas y resolver necesidades del país).

Como país entramos de lleno a la fenomenología de la innovación. La globalización no tiene reversa, la creatividad es insustituible, los retos de la creatividad no están para discutirse… pero tenemos gobernantes que piensan y actúan con esquemas del siglo pasado, es decir, las nuevas generaciones de mexicanos son del siglo XXI, gobernantes con mentalidad y conocimientos del siglo XX y un país que sigue rezagado en su infraestructura… como del siglo XIX. Volver al pasado… nos dejará en el pasado.

Después de un breve descanso estamos de regreso, gracias por sus saludos y felicitaciones.

Feliz Año 2020.

Espero que se hayan portado bien, algo les traerán los Santos Reyes.

Hasta la próxima PROSPECTIVA.

José Gerardo Mosqueda Martínez

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato