Guanajuato, donde la vida (de los policías) no vale nada

Guanajuato, donde la vida (de los policías) no vale nada

9 noviembre, 2019 Desactivado Por Redacción

09 de noviembre de 2019

José Juan Ramírez

Irapuato, Gto. (opinión Bajío).- La calle de tierra, ni rastros de pavimento. El calor en una época donde debería haber disminuido, el sol a plomo. Rostros tristes, llantos, dolor. Un silencio roto a veces por los cuchicheos de la gente, que observa un ataúd color madera, con un retrato a su lado derecho y dos viejas fotografías arriba del mismo.

Esas imágenes y fotografías son de Rafael Negrete Castillo, el último de la ola de asesinatos de elementos de seguridad que ha convertido al estado de Guanajuato, ese que dicen es “orgullo de México”, en un verdadero cementerio, donde ya hay muchos policías, tránsitos y gente inocente que estaba en el momento y lugar equivocados.

Rafael -que ingresó a la corporación en abril de 1991- es el elemento de uan institución de seguridad 49 asesinado en el estado de Guanajuato durante 2019. La impotencia reina en el lugar. Porque en el actual año van 4 policías municipales de Irapuato muertos y no hay un sólo responsable detenido, lo que pone en entredicho la labor de la fiscalía estatal, cuya titularidad fue ratificada por el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, pese a los malos resultados… y ya ni para que mencionar el tristemente célebre caso del “dueño” de la Secretaría estatal de Seguridad…

“Parece que en Guanajuato todos pueden matar un policía y no les va a pasar nada; la impunidad genera mas ataques, todos estamos expuestos y la falta de justicia a los compañeros caídos, hace que nos sintamos en un limbo”, señalaron algunos de los elementos de Policía Municipal, quienes trataban de ahogar el llanto, aunque algunos no lo lograron, ya que una lágrima rodando por la mejilla les traicionaba.

Flores de varios colores se mezclaban con los redobles de tambores y cornetas, que entonaron el toque de silencio, mientras el alcalde Ricardo Ortiz y el secretario del ayuntamiento hacían la Guardia de Honor. El Secretario de Seguridad Pedro Cortés también montó guardia y cuando sonaban las notas del toque de silencio, a los tres se les llenaron los ojos de lágrimas, tragaron saliva y más de uno agachó la mirada, para controlar el llanto. Ningun de los regidores o síndicos, ni del PAN, ni del PRI, ni de MORENA ni la independiente, acudieron al funeral… ni siquiera l@s que se toman fotos en todos los eventos.

“Esa falta de interés, esa indolencia es la que chinga el ánimo – indicó un policía- los jefes están aquí, pero los de la presidencia ( los regidores del ayuntamiento), parece que no les interesamos”.

La salva de fusil en honor de Rafael retumbó en el aire de la zona, como un recordatorio de la violencia que a diario se vive en Guanajuato… y que los policías se encuentran expuestos, ya que se les asesina, se les ataca y nadie hace nada por detener a los delincuentes, sino al contrario, el estado presume cifras alegres de que la violencia en Guanajuato está bajando, pese a la realidad que se vive en todos los municipios… lo que a diario sufren muchas familias… En este Guanajuato, ese Guanajuato del Slogan “orgullo de México”, donde la vida (de los policías) no vale nada…

Descance en Paz, Rafael Negrete Castillo, oficial de la Policía Municipal de Irapuato…