Prospectiva, la columna de Gerardo Mosqueda. 23 de septiembre de 2019

Prospectiva, la columna de Gerardo Mosqueda. 23 de septiembre de 2019

22 septiembre, 2019 Desactivado Por Redacción

23 de septiembre de 2019

ERROR GARRAFAL… ERROR GENERACIONAL…

Hace algunos años escuché a una maestra universitaria decir: no nos vamos a entender mientras tengamos alumnos del siglo XXI, maestros del siglo XX e infraestructura del siglo XIX.

Así es estimado lector me refiero a la educación en nuestro México del año 2019 y los siguientes… cambiar actitudes y métodos de conocimiento, cambiar modelos educativos y tener al alcance de la mano los conocimientos y la formación humana de los estudiantes de nuestro siglo es un gran reto pero creo en nuestra juventud y nuestra niñez y podrían superar satisfactoriamente esos retos de su época, por más difícil que parezca, desde luego que un factor poderosísimo en este proceso son las redes sociales y en muy poco tiempo lo será el internet de las cosas, la robotización, etc. Sin duda que será un agente educador versátil, que se actualiza por sistema, por conveniencia económica, por competitividad…. cambiar la infraestructura tiene un grado de dificultad mayúsculo y por más que se le da interpretaciones al artículo tercero constitucional y su postulado de la educación gratuita, obligatoria y laica, tenemos la infraestructura del siglo XIX y sin capacidad de transformarla y traerla al siglo XXI, es un tema que requiere cantidades indescriptibles de dinero, tan solo para dotar de servicios sanitarios al treinta por ciento de los planteles educativos de educación administrada por el estado que no tiene servicios sanitarios. Así es, de los casi 240000 planteles de educación básica administrados por el estado, sin contar la demanda no atendida por la federación y que los estados y hasta los municipios del país buscan como atender las demandas de infraestructura que por supuesto tienen un retraso de décadas.

¿Contar con maestros del siglo XXI… para atender las demandas de las nuevas generaciones que acuden a las aulas del siglo XIX…? Pues será por las honrosas excepciones, que siempre las hay, de mexicanos responsables y conscientes de lo que significa un retraso generacional en la educación básica de nuestro país y que hacen un esfuerzo desinteresado por servir a los educandos a su cargo.

Con las leyes secundarias propuestas por el presidente López y acordadas con el sindicato y la coordinadora magisterial… perdón: votadas por los diputados de MORENA y sus aliados ( si es que sirve de algo ) estamos ante la muy lamentable realidad de un magisterio que no tiene el menor interés por la educación de las nuevas generaciones de mexicanos, que no está en su intención contribuir a procesos de calidad educativa y que no les importa si nuestro país retoma un proceso de reversa en el propósito de ser un México educado.

Al presidente López y sus empleados de la “secretaría de asuntos legislativos”, así como al sindicato y la coordinadora de la educación no les importa México, no es su prioridad educar.

El presidente López firmó un contrato de compra de votos en las estructuras del sindicato magisterial, convertido en leyes reglamentarias de educación que no importa si fueron discutidas y si invirtieron 18 horas en las tribunas, la consigna era no mover un solo párrafo para estar apegado a los acuerdos del presidente y el magisterio. Es verdad que falta la discusión en el senado de la república y también es verdad que en la legislatura próxima todo se puede revertir…

Por ahora el error garrafal, como le llama el presidente López a la reforma de Peña evolucionó a un error generacional… exponencialmente más grave y por desgracia con un daño generalizado en toda la educación básica del país, derivado de la inteligencia perversa de los que usan al presidente López para implementar un modelo educativo sin contenidos de vanguardia y sin capacidad de mostrar calidad educativa. Para lo que esto pudiera servir a las nuevas generaciones.

Hasta la próxima PROSPECTIVA.

 

José Gerardo Mosqueda Martínez,

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato