Acuerdo migratorio con EU, grave retroceso que convierte a México en su “patio trasero”: Diócesis de Irapuato

Acuerdo migratorio con EU, grave retroceso que convierte a México en su “patio trasero”: Diócesis de Irapuato

9 junio, 2019 Desactivado Por Opinión Bajío

09 de junio de 2019

José Juan Ramírez

Irapuato, Gto. (Opinión Bajío).- El acuerdo con la autoridad norteamericana para frenar aranceles es un “grave retroceso” para el país, ya que el gobierno mexicano permitió que se le impusieran leyes migratorias que convierten al país en el “patio trasero” de Estados Unidos, señaló el obispo de la Diócesis de Irapuato Enrique Díaz Díaz.

A pregunta expresa de www.opinionbajio.mx sobre la forma en que el gobierno obradorista festinó el freno de los aranceles, Díaz Diaz comentó que no se puede festejar el hecho de que Estados Unidos imponga sus políticas a México.

“A mi me extraña el festejo que se hizo tan grande de este acuerdo; si bien es cierto es un logro que no se hayan aplicado los impuestos que quería poner Trump, es un grave retroceso el que nos impongan leyes a nosotros y que nos convirtamos en patio trasero de Estados Unidos, que nos van a enviar a quienes ellos no quieren allá en determinado tiempo y se van imponiendo unas fronteras, no pensando en el bien de nuestra nación, sino imponiéndose por otros”.

Indicó que si bien es cierto que en las oleadas migrantes se infiltran miembros de grupos criminales, el problema que se viene con la militarización del problema es el respeto a los derechos humanos. Mencionó que se debe reflexionar cual es la causa por la que vienen tantos centroamericanos y quien es responsable.

“Habría que reflexionar mucho el tema de los países de Centroamérica, por que están en estas circunstancias, que tanto culpa tiene estados unidos que es el principal consumidor de drogas y productor de armas… si no se resuelve de fondo, no vamos a poder hacer nada: López Obrador decía que es la autonomía de cada país, pero sin embargo, está diciendo que van a ayudar a los de Centroamérica pero no como un acto de generosidad sino como una imposición frente a propuestas que parecen absurdas”.