Expresión es… la Columna de Ulises Centeno. 15 de mayo de 2019

Expresión es… la Columna de Ulises Centeno. 15 de mayo de 2019

15 mayo, 2019 Desactivado Por Opinión Bajío

15 de mayo de 2019

Expresión es…

“Hoy ser docente es ayudar a dignificar la vida,

construir experiencias significativas

que posibiliten transformar nuestra sociedad.

Sí,  en esa que tú y yo soñamos.”

 Caruli

La voluntad, la acción y la constancia, son cosas que he aprendido y a las que les he apostado, a veces los cambios trascendentes en nuestra vida es el dejar de pensar y pasar a hacer. Pero es cierto también lo que nos pide una situación concreta es dejar de hacer, descansar, pararnos, observar, analizar y dejar que las cosas sucedan.  Percibí que la vida  me pedía una pausa y en medio de la polarización que como país vivimos, opté por dejar de escribir; abrir los sentidos y escuchar diversidad de pensamientos, expresiones, máscaras  y  formas que han hecho de este comienzo del 2019 un año agitado y donde he confirmado que necesitamos urgentemente que las ideas requieren períodos de pausa para oxigenarse y revitalizarse.

He elegido este 15 de mayo como fecha para continuar con “expresión es…”, porque en estos cinco meses, se ha opinado mucho de educación y reforma, pero a decir verdad poca atención o centralidad en las personas y sus procesos. Y es que ser Maestro no es una tarea fácil como muchos se atreven a juzgar, porque en  primer lugar es asumir conscientemente de que se tendrá que aprender y estudiar  durante toda la vida y ante la incertidumbre los educadores debemos ser protagonistas de una nueva educación que exige no sólo conocimientos sino entrega, testimonio, inspiración y acompañamiento de las luchas, búsquedas, e inquietudes de nuestras niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

Hoy los docentes, somos responsables de resultados de aprendizaje donde debemos aprender a trabajar en equipo y ante las dificultades mantener la autoestima, sin olvidarnos de la pasión por el conocimiento y la indudable capacidad de comunicarlo, alguna vez todos fuimos alumnos y aprendemos de la experiencia siendo casi siempre acompañantes de nuevos docentes.

Hace algunos años, un grupo de jóvenes músicos crearon el grupo “Tonalli”, de ellos en su CD, “Flor del Camino”,  escuché una hermosa canción compuesta para un maestro, hoy la comparto con la intención de que hagas memoria y traigas a tu mente querido lector, los rostros, nombres e historias de quienes impulsaron tu vida y acompañaron tu elección vocacional.

Miento si le digo a usted que puedo

Recordarlo con integridad

Y es que se me viene el sentimiento

Tiempo que nunca ha quedado atrás.

Esa congruencia de su vida

En cada clase, cada día

Y la seguridad con que podías hablar

Suelo recordar.

Cada vez que yo digo maestro,

Suelo recordar una vez más,

Que hasta en el juego iba aprendiendo:

No había que presumir, sólo sentir felicidad.

Si algunas veces me sentí solo,

O en un rincón lloré de dolor,

No fueron palabras las que me ayudaron,

Fue sólo tu ejemplo y tu corazón.

Dar la vida, día con día,

Y llenar el corazón,

De tantos triunfos y derrotas

que se hacen vida en el salón.

Y entre risas y discursos,

Travesuras y un acordeón.

Siempre te hiciste presente

Y nos diste lo mejor.

Y si te digo que no miento,

Que yo nunca pude ver a Dios,

Pero lo sentía en tus palabras

Que Él solo habitaba tu corazón.

Grande en la ciencia comprensiva,

Y doctorado en escuchar,

Me enseñaste a buscar, a luchar por la verdad.

Y si el cansancio se hacía tu dueño

O si la enfermedad vivía en tu interior,

Yo sé que nunca te dabas por vencido

Te mueve el trabajo y te mueve el amor.

Hoy ser educador es no olvidar lo verdaderamente esencial, “lo humano” que va más allá de formar para la vida laboral, es la apuesta valiente y decidida de una humanización de los ambientes escolares, somos afortunados de ser sembradores de esperanza, pero ante las exigencias sociales  podemos y debemos dar aún un poco más. Soy consiente nuestra labor es de riesgo, estricta, demandante, pero profundamente satisfactoria, nunca será en vano, y es que a lo mejor, nunca imaginamos hasta donde llega nuestra influencia, o cuánto bien puede un simple gesto de dignidad,  alegrar el día y  los vacíos de nuestros alumnos.

¡Feliz día compañero Educador!

 

L.E. Carlos Ulises Centeno López

caruli76@gmail.com