La Torre del Bajío, la columna del Ermitaño 21 de enero de 2019

La Torre del Bajío, la columna del Ermitaño 21 de enero de 2019

21 enero, 2019 Desactivado Por Opinión Bajío

21 de enero de 2019

TRAGEDIA AUTOINFLINGIDA

El desabasto de combustible que se ha vivido en las últimas semanas, se vió coronado por una grave tragedia, cuando una explosión en un ducto causó decenas de muertes. Hasta este lunes, van mas de 80 muertos y se teme que la cifra aumente.

Esta situación deja en evidencia, que la sociedad mexicana ha sido rebasada por si misma, donde el intentar sacar provecho de todo en su propio beneficio, deja entrever un egoísmo rampante, que ahora ocasionó víctimas. El llamado “pueblo bueno” como lo nombra Andrés Manuel López Obrador, no es tan bueno que digamos.

Las imágenes de cientos de personas arremolinadas en una fuente de gasolina que salía a borbotones, pese al grave riesgo que representaba, nos da la idea de hasta donde llega la inconsciencia de muchos mexicanos. Pese a que sabían que era un grave riesgo, fueron a tratar de robar combustible, algunos incluso llevando a sus hijos. La explosión que luego se vió –incluso en video, con imágenes dantescas y de pesadilla dignas de películas de John Carpenter o Wes Craven- de gente prácticamente derritiéndose mientras corría, hizo que se entendiera la magnitud de la tragedia.

Pero esto no es nuevo. Lamentablemente, muchos mexicanos han hecho del robo o la rapiña su forma de vida. Apenas unos días antes, millones de mexicanos vieron indignados imágenes de como un camión ganadero se accidentó en una carretera de Veracruz y una horda de salvajes, como viles cavernícolas, se abalanzaron sobre las reses e incluso las mataron a machetazos en plena carretera. Igual pasa cuando se accidenta un camión con abarrotes, electrodomésticos, cerveza, refrescos. La rapiña se ha convertido en un modus vivendi.

INDEMNIZACIÓN

Esa tragedia no debió ser. La gente hizo caso omiso a los llamados de la autoridad para que se alejaran. Y pagó sus consecuencias. Y ahora, en un absurdo, hay quienes pretenden pedir indemnización por la muerte de sus familiares o las lesiones recibidas. Somos el país del revés.

Obviamente que esto no procederá, pero aquí es donde entra la pregunta: ¿que tan podridos estamos como sociedad, que le pedimos al gobierno que nos pague por no evitar que cometamos un delito y cuando sabemos lo que nos puede pasar si violamos la ley y el sentido común? Queda claro que eso del “pueblo bueno” no es más que una falacia, que hay sectores de la sociedad que verdaderamente tienen la corrupción hasta en la médula y que pase lo que pase, se dicen víctimas, aunque sean los victimarios.

Aquí lo mas grave, es que el propio López Obrador, insiste en decir que “los que roban por necesidad”, notándose medroso de llamar las cosas por su nombre. Y no extraña; tiene 18 o mas años manejando un lenguaje que evita compromisos, con promesas vacías, con calificativos suaves en unos casos y extremos en otros. No nos olvidemos que en el pasado el mismo personaje defendió a huachicoleros que habían matado a militares o como se convirtió en defensor de quienes robaban el tren, escudándose en la frase populista de “lo hacen por hambre”, un discurso bonito pero completamente alejado de la sociedad. Pase lo que pase, el señor AMLO debe decir algo, que no se atreve: ROBAR NO SE JUSTIFICA BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA.

DESABASTO Y DAÑOS

Ha sido pasmosa la actitud del mismo presidente en torno a los daños que ha causado el desabasto de la gasolina. Ha señalado que los únicos daños los han tenido los huachicoleros, cuando es evidente que la economía de Guanajuato y los demás estados afectados, ha sufrido un desplome.

Comercios en pequeño, tianguistas, comercios establecidos, prestadores de servicios, han sentido una grave repercusión por la falta de combustible. Aunque en los últimos días, hay un poco más de combustible, el daño está hecho, como dice el dicho “palo dado ni Dios lo quita”.

Fue tanto el enojo que la actitud de AMLO, que representantes  de varios de estos sectores se reunieron y lanzaron un fuerte llamado al gobierno federal para que normalice el abasto del combustible lo más pronto posible y que debido a que este problema se deriva de su propia responsabilidad –e ineptitud- se tomen medidas como otorgar incentivos fiscales a las empresas afectadas. Aunque como vemos, el gobierno amloísta “ni ve ni oye”… más que lo que le conviene. Cabe mencionar que el diputado Víctor Zanella se vió como el aglutinador que se necesitaba para darle voz a estos grupos sociales.

Lo que urge es que se normalice el abasto de combustible… aunque la lenta e ineficiente respuesta del gobierno federal, nos hace entrever que esto va para largo…

DIEGO DE PRIMERA

El que subió sus bonos fue el gobernador Diego Sinhue Rodriguez Vallejo; a diferencia del ejecutivo jalisciense Enrique Alfaro, que sólo se ha dedicado a despotricar, el gobernador guanajuatense se movió rápidamente y fue el organizador de reuniones de empresarios gasolineros del estado con productores de combustibles texanos.

Ahora, en las próximas horas se espera la llegada del primer ferrotanque con cerca de 92 cisternas, que representa 9.7 millones de litros, que es casi 1.2 veces lo que necesita el estado en un día.

Y esta actividad no le gusta mucho a algunos… como a los morenistas, que ahora muchos se mantienen callados, porque el argumento de que el desabasto es generado por el combate al robo de combustible, se cae a pedazos conforme aumenta la información de que en realidad se trata de la falta de gasolina y la ineficiencia de la actual directiva de PEMEX y la Secretaría de Energía.

Hay que decirlo: Diego Sinhue había bajado mucho sus bonos por la ratificación de Álvar y Zamarripa en los ámbitos de seguridad… pero ahora ha recuperado mucho terreno con su buena actuación ante la crisis por la falta de combustible. Por fin, se le ha visto como un líder, lo que no había logrado hasta antes de esta crisis.

ATAQUE EN CENTROS DE SALUD

El ataque al Hospital General, donde hombres armados llegaron a rematar a un herido de bala, nos deja de nueva cuenta helados, por la crueldad que tiene la violencia que no ha dejado de permear en Guanajuato.

Si bien el tema del desabasto de combustible ha desviado la atención de la grave crisis de seguridad que vive Guanajuato, los ataques primero al centro de salud de Pueblo Nuevo y ahora en el Hospital General de Irapuato, nos hacen ver que estamos lejos de lograr la tranquilidad y la paz social. Y se necesita que se apliquen protocolos distintos cuando se atienda a personas heridas en hechos de violencia… para evitar daños colaterales en gente inocente. Y por cierto… pese a esto… el tristemente célebre Álvar Cabeza de Vaca guarda silencio…

CENTRO DE ATENCIÓN A VÍCTIMAS

Irapuato de nueva cuenta se ha convertido en un paradigma bueno a nivel estatal, con la apertura del primer Centro de Atención a Víctimas; con esto, se dan pasos agigantados para la aplicación de la justicia cívica.

En este espacio, se dará una atención integral a quien sea víctima de un delito… lo cual es importante porque las leyes a veces parecen favorecer y proteger más al delincuente, dejando de lado a la víctima. Con este centro, el gobierno municipal se ha puesto la estrellita.

ALZA A LA TARIFA

Los transportistas oficializaron lo que se veía venir: piden aumento de dos pesos a la tarifa. Y las malas lenguas apuntan a que el cabildo –o al menos la mayor parte del mismo- ya ha negociado la autorización de dicho incremento. Al menos, los regidores panistas (entre los cuales se encuentra Toñeta Rotllan Zavala, prima de uno de los principales representantes transportistas Alejandro Zavala Fuerte) estarían dando la luz verde para dicho incremento.

Ya hay dos ediles que han manifestado que votarán en contra: la regidora independiente Dulce Gallardo y la edil tricolor Karen Guerra. Falta ver que postura asumirán los regidores de MORENA y los dos priístas restantes, aunque según se ve, el aumento va… a pesar de los accidentes (mortales, muchos de ellos) y el mal srvicio… los transportistas se saldrán con la suya… otra vez